Copenhague capital de Dinamarca

Copenhague

Copenhague Canales

Copenhague la capital de Dinamarca es una de las ciudades más importantes del Mar Báltico y conserva muchos monumentos emblemáticos, es una ciudad de tendencias, con carácter y personalidad de contrastes con aroma a mar y tranquila.

La Sirenita de Copenhague

La sirenita de Copenhague fue creada a comienzos del siglo XX por el escultor Edvard Eriksen por encargo de la familia propietaria de la cerveza Carlsberg. Se cuenta que Eriksen pretendía tomar como modelo a una famosa bailarina del Ballet Real, llamada Ellen Price, pero ante la negativa de esta a posar desnuda, termino empleando como referencia a su propia esposa. Esta pequeña Sirena de bronce que a pesar de medir poco más de un metro pesa casi 180 kilos, se esculpió en homenaje al cuenta de Andersen (un relato más oscuro que la dulce versión de Disney y que todos conocemos). Posteriormente, la familia de empresarios cerveceros la cedió al ayuntamiento, que decidió instalarla sobre una roca en el Parque Langelinie, junto al puerto de Copenhague, convirtiéndose de este modo en icono de la capital de Dinamarca. A pesar de que los turistas se sienten decepcionados cuando la ven por primera vez, la Sirenita de Copenhague es un símbolo indiscutible de la ciudad y el monumento más visitado de Dinamarca.

El Nyhavn Copenhague

El Nyhavn (puerto nuevo) es, probablemente, el lugar más visitado de Copenhague, y la primera imagen que acude a nuestra mente cuando pensamos en la capital de Dinamarca. Frecuentado a todas horas tanto por turistas como locales, el Nyhavn tiene una gran historia de gastronomía, ocio y vida nocturna. Se trata de un canal donde habitaban marineros y prostitutas, un barrio procedido por una mala reputación que hoy en día es una de las zonas más transitadas de Copenhague gracias a sus numerosos bares y cafés, perfectamente segura y de gran belleza. El Nyhavn fue construido por orden del rey Christian V en el siglo XVII, como entrada a Copenhague para los comerciantes y marineros que llegaban en barco desde el mar para hacer negocios con sus mercaderías. Hoy en día el Nyhavn está integrado al centro de la ciudad de Copenhague y puede recorrerse fácilmente a pie, en ambos lados del Nyhavn se puede contemplar las típicas fachadas danesas de diferentes colores, además, viejos barcos de madera permanecen atracados a los pies de las casas; y es que, desde hace varias décadas el Nyhavn es un puerto-museo, donde esos barcos que ya no se utilizan nos recuerdan la importancia histórica de este lugar. A la entrada del canal se puede apreciar un ancla llamada Mindeankeret en danés,  se trata de un monumento en honor a los cerca de 2.000 marineros daneses que murieron en la Segunda Guerra Mundial. El ancla data de 1872 y fue utilizada en una de las embarcaciones que formaron parte de la contienda, todos los años, el 5 de mayo, tiene lugar una ceremonia junto a ella, para recordar a los soldados caído en el conflicto. El escritor Hans Christian Andersen vivió en varias casas del Nyhavn, concretamente en las casas con número 18 y 20, durante buena parte de su vida. Fue aquí donde se escribió el famoso cuento "La Princesa y el Guisante". No es de extrañar que este pintoresco canal, cuyos colores y barcos dotan de una atmósfera inspiradora, sea un sitio que haya dado lugar al famoso cuento de Hans Andersen.

Visitar el Castillo de Rosenborg

Se puede visitar el Castillo de Rosenborg en su interior, donde alberga un museo muy interesante que repasa la historia de la corona danesa desde el siglo XV hasta el XIX. La colección incluye joyas, objetos decorativos, armas, trajes y todo tipo de elementos relacionados con la realeza. Además, se puede recorrer algunas zonas, como los apartamentos reales o el Gran Salón Rojo.

Castillo de Rosenborg

En la mitad de un impresionante jardín se encuentra el Castillo de Rosenborg de Copenhague (Rosenborg Slot), un antiguo palacio construido en el siglo XVII y con ese aspecto de cuento que tienen muchos edificios de la capital de Dinamarca.

El Castillo de Rosenborg fue construido como residencia veraniega del monarca Christian IV, aunque pocos años después, durante el reinado de su nieto Frederik, dejó de utilizarse. Solo volvería a estar habitado en un par de situaciones  de emergencia, cuando la familia real se vio obligada a trasladarse allí, con el incendio del Palacio de Christianborg a finales del siglo XVIII y con el ataque de la marina británica a Copenhague a comienzos del siglo XIX.

Desde que el rey Christian IV idease este castillo, los jardines fueron uno de los principales protagonistas. De hecho, a veces se conoce al Castillo de Rosenborg como el Kongens Have, el jardín del rey, y es que los jardines fueron diseñados incluso antes que el propio edificio.

Durante la primavera y el verano es frecuente ver a daneses y turistas tomando sol o haciendo un picnic en estos jardines, que al estar en pleno centro de la ciudad de Copenhague es uno de los lugares más populares de la capital de Dinamarca.

Jardines de Tivoli

Los jardines de Tivoli se encuentran ubicados en pleno centro de Copenhague, por lo que no requiere de grandes desplazamientos, es un lugar único y emblemático de la capital de Dinamarca, sin dudas el lugar favorito de los daneses en Copenhague. Este viejo parque de atracciones que, en el momento de su apertura, tan solo contaba con un tiovivo y una montaña rusa, es hoy uno de los espacios de ocio predilecto tanto para locales como para casi cuatro millones de visitantes extranjeros que recibe cada año. Que ver en Tivoli: La Fragata San Jorge, un enorme barco que hoy alberga un restaurante flotante un poco caro. La Pagoda, inspirada en las pagodas chinas, que contiene un restaurante dedicado a este tipo de comida. El Teatro de Pantomima, el pabellón más antiguo del parque, que acoge espectáculos musicales. La puerta principal por Vesterbrogade, construida a finales del XIX y que se ha mantenido prácticamente igual hasta hoy. El edificio del restaurante Nimb, una especie de palacio de estilo árabe realmente curioso. Visitar Tivoli durante el fin de semana es probable que tengas la oportunidad de ver a la llamada Guardia del Tivoli, formada por jóvenes de hasta 16 años que marchan al ritmo de tambores emulando a la Guardia Real de Copenhague, vestidos con casacas rojas y altos sombreros negros, esta banda es una de las más antiguas del parque, comenzando a desfilar en 1844.

Palacio de Amalienborg

El Palacio de Amalienborg en Copenhague es la residencia oficial de la familia real danesa durante el invierno. En realidad no se trata solo de un palacio real, sino de cuatro palacios distribuidos en torno a una plaza presidida por la estatua de su fundador, el rey Frederick V (la Plaza de Amalienborg). Los cuatro edificios que conforman este complejo real son de estilo rococó, el estilo imperante en Europa en la época en que fueron construidos a mediados del siglo XVIII. El arquitecto encargado del diseño fue Nicolai Eigtved. El cambio de guardia se celebra solo cuando la reina está en el palacio. Esos días tiene lugar a las 11:30 horas y dura aproximadamente 30 minutos. Como la mayoría de los cambios de guardia, los soldados dan el relevo a sus compañeros al ritmo de una marcha militar, recorriendo el trayecto entre el Palacio de Rosenborg y la Plaza de Amalienborg de Copenhague. El Amalienborg está considerado uno de los mejores lugares que visitar en Copenhague Dinamarca, debido a su peculiar arquitectura danesa, por lo que recomiendo visitar Copenhague, y si tienes la suerte de llegar a la hora del cambio de guardia será una grata experiencia. Todas las instalaciones del Palacio de Amalienborg están adaptadas a personas con movilidad reducida. Si tienes suerte y es un día soleado puedes visitar y dar un paseo por los jardines del Palacio Real, lleno de fuentes, esculturas y flores, está abierto durante todo el año.

Ciudad libre de christiania

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Christiania

La ciudad libre de Christiania en Copenhague (Fristaden Christiania) es un espacio de autogobierno que se proclama independiente de Dinamarca, ubicada en el barrio de Christianshavn. Esta comuna, que no solo no se considera danesa sino siquiera parte de la Unión Europea (a su salida se advierte que estas entrando en espacio de la UE), cuenta con casi 1.000 vecinos desde que se estableciera en el lugar en 1971.

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Origen de christiania

En noviembre de 1971 un grupo de daneses que buscaban un espacio abierto donde pudieran jugar con sus hijos se acomodaron en unos cuantos barracones militares que habían quedado abandonados, dando origen a Christiania. Lo que había comenzado como una protesta social terminó convertido en movimientos políticos, donde la sociedad danesa comenzó a debatir acerca del uso que debía darse a ese viejo cuartel. En ese contexto de debate fue cuando el movimiento social Provo propuso adjudicarse este espacio para poner en práctica una comuna basada en sus principios. Provo nace en Holanda como contracultura de influencia anarquista que, desde el humor y el pacifismo, ataca las estructuras tradicionales del estado y propone medidas como la legalización de la marihuana o la lucha contra la contaminación. Desde entonces, esta comunidad libre fue creciendo en habitantes y el gobierno decidió mantenerla (o al menos, no desmantelarla) a modo de experimento social.

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La Controversia

Aunque la comunidad de Christiania funciona como pequeño estado, con su gobierno, infraestructuras y comercios, siempre ha sufrido el acoso de la policía danesa que, desde su nacimiento era uno de los mayores centros de Europa de tráfico de marihuana y otras drogas. Hasta el año 2004 la venta y consumo de marihuana era legal en Christiania, lo cual suponía un importante número de visitantes que cada día estresaba cada vez más a las autoridades danesas. De hecho, la zona era conocida como el Green District (Distrito Verde).

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Visitar Christiania

Se puede visitar Christiania de manera solitaria o con visitas guiadas. Si visitas Christiania por tu cuenta te recomiendo leer las normas de comunidad antes de entrar, para evitar cualquier tipo de situación o error que cometas en la ciudad y que desconozcas. Las fotografías están prohibidas, quizás puedas tomar alguna foto pero es mejor prevenir. Con respecto a la seguridad conviene estar prevenido y evitar algunas zonas como Pusher Street, donde a veces tratan de vender drogas a cualquier persona al margen de la policía que, no obstante, patrulla todos los días. Colorida, estrambótica e imprescindible, si hay una visita imprescindible en Copenhague es Christiania, el segundo lugar más visitado de Dinamarca.

Castillo de Rosenborg, Copenhague
Plaza de Copenhague, dinamarca
copenhague, dinamarca
Caminando por las Calle de Copenhague
Calles de Copenhague

Lugares Turísticos